Wernher von Braun: del V-2 nazi al Saturno V y la Luna

Wernher von Braun junto al cohete Saturno V en la NASA en 1969 — Wernher von Braun del V-2 nazi al Saturno V — BCN Sim Center

Wernher von Braun fue un ingeniero aeroespacial alemán nacionalizado estadounidense, considerado uno de los más importantes diseñadores de cohetes del siglo XX. Fue el jefe de diseño del V-2, el primer misil balístico de la historia, construido por el régimen nazi con mano de obra esclava para bombardear Londres. Y fue también el principal diseñador del Saturno V, el cohete que llevó a los astronautas del Apolo a la Luna. Que el mismo hombre sea responsable de ambas cosas es una de las contradicciones más profundas de la historia de la ciencia y la tecnología del siglo XX. Esta es su historia, sin edulcorar.


Los primeros años: un noble alemán obsesionado con los cohetes

Wernher Magnus Maximilian Freiherr von Braun nació el 23 de marzo de 1912 en Wirsitz, entonces parte del Imperio Alemán. Era hijo del barón Magnus von Braun y de la baronesa Emmy von Quistorp — una familia de la alta nobleza prusiana. De niño era un lector voraz de las novelas de Jules Verne y H.G. Wells, y desde muy joven tuvo claro que quería dedicar su vida al espacio.

A los 12 años, Von Braun causó el primer de los incidentes que jalonarían su vida: ató varios cohetes de juguete a un carrito de juguete en una calle de Berlín y los encendió. El carrito salió disparado por la calle causando el pánico de los transeúntes. La policía lo detuvo. Su padre pagó la multa y comprendió que su hijo tenía una pasión difícil de contener.

Von Braun obtuvo su doctorado en física por la Universidad de Berlín en 1934. Su tesis se centró en la propulsión de cohetes de combustible líquido. Era la base científica sobre la que construiría todo lo que vendría después.


Peenemünde y el V-2: el arma que cambió la guerra

Entre 1937 y 1945, Von Braun dirigió el centro de investigación de cohetes alemán en Peenemünde, junto al mar Báltico, encargado de construir el cohete con combustible líquido de gran alcance V-2.

El V-2 (Vergeltungswaffe 2, o «Arma de la Venganza 2») fue el primer misil balístico de largo alcance de la historia. Sus especificaciones técnicas eran revolucionarias para 1944:

  • Longitud: 14 metros
  • Peso al despegue: 12.500 kg (con 8.800 kg de combustible)
  • Combustible: alcohol etílico y oxígeno líquido
  • Empuje: 250 kN
  • Alcance máximo: 320 km
  • Velocidad máxima: 5.760 km/h (Mach 4,7) — el primer objeto fabricado por el hombre en alcanzar el espacio al superar los 80 km de altitud
  • Carga explosiva: 975 kg de amatol

El V-2 fue técnicamente brillante. Y moralmente devastador. Fue realizado con mano de obra esclava procedente de los campos de concentración y se calcula que durante su construcción murieron entre 12.000 y 20.000 personas. En los bombardeos sobre Londres, Amberes y otras ciudades, mató a unas 9.000 personas civiles.

Von Braun fue miembro del Partido Nazi desde 1937 y se unió a las SS en 1940, donde alcanzó el rango de Sturmbannführer (mayor). Lo que sigue siendo objeto de debate histórico es si Von Braun era un convencido ideológico o un oportunista que usó el régimen para financiar sus ambiciones científicas. Mientras para algunos historiadores Von Braun se aprovechó de los delirios de grandeza de Hitler para llevar a cabo sus propias ambiciones en el campo de la exploración espacial, para otros el científico fue un héroe que hizo ganar la carrera espacial a los Estados Unidos.

Lo que está documentado es que Von Braun conocía las condiciones de trabajo en el campo de Mittelwerk, donde se fabricaban los V-2, y que participó en decisiones sobre el uso de mano de obra esclava. La NASA así lo reconoce en su propia biografía oficial del científico.


La rendición calculada: Von Braun elige a sus captores

En febrero de 1945, con la derrota alemana ya inevitable, Von Braun convocó a su equipo más cercano en Peenemünde y les planteó una pregunta directa: «¿A quién queremos rendirnos?» Había tres opciones: los soviéticos, los franceses o los americanos. Von Braun respondió él mismo: los americanos. Eran democráticos, tenían recursos y, en su opinión, tratarían bien a los científicos que llegaran con conocimiento valioso.

Von Braun organizó la evacuación de Peenemünde, llevando consigo miles de documentos técnicos que enterró en una mina de sal de los Alpes bávaros para que no cayeran en manos soviéticas. El 2 de mayo de 1945, Von Braun y parte de su equipo se entregaron a soldados americanos en los Alpes austríacos. El teniente Frederick Schreiber, quien los capturó, recordó años después: «Pensé que era una broma cuando me dijeron quiénes eran.»


La Operación Paperclip: científicos nazis para la Guerra Fría

En 1945, Von Braun se trasladó a Estados Unidos como parte de la Operación Paperclip, mediante la cual científicos nazis fueron llevados a EE.UU. tras la guerra.

La Operación Paperclip fue un programa secreto de los servicios de inteligencia americanos que, contradiciendo la política oficial del gobierno de no emplear a personas con pasado nazi activo, reclutó a más de 1.600 científicos y técnicos alemanes para trabajar en programas militares y espaciales americanos. Von Braun era el fichaje estrella.

Los archivos personales de Von Braun fueron falsificados o expurgados para eliminar las referencias más comprometedoras a su pertenencia a las SS y su participación en el trabajo forzado. El objetivo era simple: la inteligencia americana quería su conocimiento, y el pasado era un obstáculo burocrático.

Von Braun fue destinado al White Sands Proving Grounds de Nuevo México, y en 1950 fue trasladado a Huntsville, Alabama, donde durante diez años dirigió el programa de misiles Redstone. Se nacionalizó estadounidense en 1955.


De los misiles militares al espacio: el camino hacia la NASA

En Huntsville, Von Braun y su equipo desarrollaron una serie de cohetes militares que servirían de base para el programa espacial americano. El misil Redstone fue el primer misil balístico operativo del ejército americano y la base del cohete que lanzaría a Alan Shepard al espacio en 1961 — el primer americano en el espacio.

En 1958, su diseño del cohete Júpiter C resultó crucial para colocar en órbita el primer satélite estadounidense, el Explorer I. Era la respuesta americana al Sputnik soviético, lanzado cuatro meses antes.

En la década de 1950, Von Braun ya era conocido en los Estados Unidos y actuaba como portavoz de la exploración espacial. Ganó publicidad gracias a sus artículos en la revista Collier y participó en tres programas de televisión de Disney dedicados a la exploración espacial. Era el científico más famoso de América, el hombre que prometía que los americanos llegarían a la Luna.


El Saturno V: la mayor máquina que ha construido la humanidad

Von Braun se convirtió en director del Centro de Vuelo Espacial Marshall de la NASA y el principal diseñador del Saturno V, que entre los años 1969 y 1972 llevarían a los estadounidenses a la Luna.

El Saturno V es la máquina más potente jamás construida por el ser humano. Sus especificaciones siguen siendo asombrosas décadas después:

  • Altura total: 110,6 metros (más alto que la Estatua de la Libertad)
  • Peso al despegue: 2.970.000 kg
  • Empuje total (primera etapa): 35,1 millones de Newtons — equivalente a 160 millones de caballos de vapor simultáneos
  • Carga útil a órbita baja: 130.000 kg
  • Carga útil a la Luna: 48.600 kg
  • Combustible primera etapa: queroseno RP-1 y oxígeno líquido
  • Misiones: 13 lanzamientos entre 1967 y 1973, todos exitosos excepto el Apollo 6 (problemas de motor) y el Skylab 1 (daño estructural)

El 20 de julio de 1969, el Saturno V lanzó al Apollo 11 a la Luna. Neil Armstrong y Buzz Aldrin aterrizaron en el Mar de la Tranquilidad. Von Braun, que había dedicado su vida entera a ese momento, lloraba en el Centro de Control de Misiones de Houston.


La filosofía de ingeniería de Von Braun: seguridad sobre velocidad

Von Braun adoptó un enfoque de ingeniería muy conservador, diseñando con amplios factores de seguridad y estructuras redundantes. Esto se convirtió en un punto de discordia con otros ingenieros, que luchaban por mantener el peso del vehículo bajo para maximizar la carga útil.

Muchos en la sede de la NASA se referían en broma al Marshall Space Flight Center como la «Chicago Bridge & Iron Company», pero reconocían que los diseños funcionaban. El enfoque conservador de Von Braun dio sus frutos: el Saturno V nunca perdió una tripulación.

Esta filosofía tenía sus costes. Su excesiva precaución probablemente llevó a los Estados Unidos a perder la carrera por poner un hombre en el espacio antes que los soviéticos. El Sputnik llegó primero. Gagarin llegó primero. Pero Armstrong llegó a la Luna.


Los últimos años y la contradicción que nunca se resolvió

En 1972, Von Braun abandonó la NASA — en parte empujado por recortes presupuestarios y en parte por fricciones internas — y pasó a trabajar para la empresa privada Fairchild Industries. Fallecería el 16 de junio de 1977, víctima del cáncer. Tenía 65 años.

Hasta el final de su vida, Von Braun insistió en que su pertenencia al partido nazi y a las SS había sido una necesidad pragmática para poder seguir con sus investigaciones. «Es lamentable que nuestros cohetes, nacidos del idealismo, sean utilizados para matar», afirmó. Sus críticos señalaron que esa lamentación sonaba muy conveniente viniendo de alguien que había aceptado mano de obra esclava para construir sus cohetes.

El exastronauta Michael Collins, amigo personal de Von Braun, recordaba: «Con Von Braun la humanidad entró en la era de los cohetes, para bien o para mal.» Es quizás la evaluación más honesta que se puede hacer de un hombre que fue, simultáneamente, el mayor criminal de guerra entre los científicos del siglo XX y el mayor visionario de la exploración espacial.


El legado de Von Braun: una historia sin resolución limpia

El Smithsonian National Air and Space Museum conserva el Saturno V original del Apollo 11 en exposición permanente, junto a materiales de la historia del programa espacial que incluyen la figura de Von Braun. La NASA mantiene una biografía oficial de Von Braun que no omite su pasado nazi, reconociendo que su legado es inseparable de esa contradicción.

El debate sobre Von Braun no tiene una resolución limpia. Fue un hombre que usó la peor maquinaria política de la historia para financiar sus sueños, que miró hacia otro lado mientras miles de personas morían construyendo sus cohetes, y que después construyó la máquina que llevó a la humanidad a la Luna. Las dos cosas son ciertas al mismo tiempo. La historia no siempre tiene héroes sin mancha ni villanos sin redención.


En resumen

Wernher von Braun diseñó el V-2, el primer cohete que alcanzó el espacio y el primero en matar civiles a escala industrial. Diseñó también el Saturno V, el cohete más potente de la historia, que llevó a doce hombres a caminar sobre la Luna. Fue miembro de las SS, usó mano de obra esclava y fue rescatado por los americanos para ganar la Guerra Fría. La historia de Von Braun es la historia de la ambición científica sin límites morales, y también la de hasta dónde estaba dispuesta a llegar la humanidad para ganar una carrera espacial.

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