Air Force One: historia y futuro del avión presidencial

Air Force One no es el nombre de un avión, sino un indicativo de llamada: técnicamente, se refiere a cualquier aeronave de la Fuerza Aérea de Estados Unidos que transporte al presidente en ese momento. En la práctica, el término ha terminado identificando para siempre a los aviones específicamente equipados para esa misión — actualmente dos Boeing 747-200B con designación VC-25A. La historia del Air Force One recorre ocho décadas de aviación presidencial, desde un DC-4 modificado para Roosevelt hasta el sorprendente episodio de 2026, cuando un Boeing 747-8 donado por Catar se convirtió en el avión presidencial mientras Boeing termina, con años de retraso, la nueva generación.
Los orígenes: de Roosevelt a Eisenhower
El primer avión diseñado específicamente para el transporte presidencial fue el VC-54C «Sacred Cow» (Vaca Sagrada), un Douglas C-54 Skymaster modificado que Franklin D. Roosevelt usó durante la Segunda Guerra Mundial. El avión incluía una zona para dormir, una radio y un elevador para la silla de ruedas de Roosevelt. El presidente lo usó una sola vez, para viajar a la Conferencia de Yalta en 1945.
Harry Truman sustituyó el Sacred Cow en 1947 por un Douglas C-118 Liftmaster modificado, bautizado Independence en honor a su ciudad natal de Missouri, con un águila calva pintada en el morro.
Dwight Eisenhower introdujo cuatro aviones de hélice, entre ellos dos Lockheed Constellation bautizados Columbine II y Columbine III por su esposa Mamie Eisenhower, en honor a la flor oficial del estado de Colorado.
El nacimiento del indicativo «Air Force One»
El nombre Air Force One no fue una decisión de diseño, sino la solución a un problema operativo concreto. En 1954, un avión que transportaba al presidente Eisenhower compartió accidentalmente el mismo número de vuelo que un avión comercial de Eastern Air Lines en el mismo espacio aéreo, generando confusión entre los controladores. Para evitar que volviera a ocurrir, se decidió asignar un indicativo de llamada único y exclusivo para cualquier aeronave de la Fuerza Aérea que transportara al presidente: Air Force One. El término se hizo oficial en 1962.
Kennedy y el nacimiento de la imagen icónica
Fue durante la administración de John F. Kennedy cuando el Air Force One adquirió la identidad visual que todavía conserva hoy. En 1962 se entregó el Boeing VC-137C Stratoliner, un 707 modificado, y Kennedy encargó al diseñador industrial Raymond Loewy — el mismo que diseñó el logo de Shell o los paquetes de Lucky Strike — la librea exterior del avión: el azul celeste («luminous ultramarine»), las palabras «United States of America» en el fuselaje, la bandera americana en la cola y el Sello Presidencial a ambos lados del morro.
Ese diseño de 1962 ha permanecido prácticamente intacto durante más de sesenta años, sobreviviendo a once presidencias. Es, junto al propio Despacho Oval, uno de los símbolos visuales más reconocibles del poder ejecutivo americano.
El Air Force One adquirió también un lugar trágico en la historia: tras el asesinato de Kennedy en Dallas el 22 de noviembre de 1963, Lyndon B. Johnson juró el cargo de presidente a bordo del propio avión, en tierra, con Jacqueline Kennedy todavía con el vestido manchado de sangre a su lado.
El VC-25A: el Air Force One de las últimas tres décadas
Los actuales aviones presidenciales, con designación militar VC-25A, entraron en servicio en 1990 bajo la presidencia de George H.W. Bush. Son dos Boeing 747-200B específicamente modificados, con matrículas de cola 28000 y 29000, diseñados bajo la supervisión de la primera dama Nancy Reagan.
Sus capacidades técnicas son extraordinarias:
- Alcance: 12.600 km sin repostar, con capacidad de repostaje en vuelo que le otorga autonomía prácticamente ilimitada
- Capacidad: espacio para 70 pasajeros y 26 tripulantes en 375 m² distribuidos en tres niveles
- Blindaje: protegido contra pulsos electromagnéticos (EMP) y ataques nucleares
- Defensas: sensores de alerta de misiles, torretas de contramedidas láser (DIRCM) y el sistema de contramedidas infrarrojas Matador, situado sobre los motores y el APU
- Comunicaciones: capacidad de funcionar como centro de mando aéreo en caso de ataque o catástrofe nacional
El avión SAM 27000, predecesor de los VC-25A actuales, sirvió a más presidentes que ningún otro: Nixon, Ford, Carter, Reagan y George H.W. Bush, hasta su retiro en 1990.
Por qué el VC-25A necesita sustitución
Los VC-25A llevan más de tres décadas en servicio, y su sustitución se ha convertido en una necesidad técnica ineludible. El coste de mantener sistemas envejecidos en fuselajes de más de 30 años y motores GE-CF6 menos eficientes ha comenzado a superar el coste de adquirir aviones nuevos.
El 28 de enero de 2015, la Fuerza Aérea anunció que el sustituto sería el Boeing 747-8, la versión más grande y moderna de la familia 747, con la nueva designación VC-25B. El programa, conocido como Presidential Aircraft Recapitalization (PAR), preveía la entrega inicial para 2024. No se cumplió.
El retraso de Boeing y el episodio de 2026: el Air Force One donado por Catar
La entrega de los nuevos VC-25B se ha retrasado sucesivamente: primero a 2027, después a 2028, y finalmente a 2029. Mientras tanto, con uno de los dos VC-25A frecuentemente fuera de servicio por mantenimiento mayor, la administración Trump adoptó una solución provisional sin precedentes.
En 2025, Estados Unidos aceptó formalmente un Boeing 747-8 de lujo, valorado en unos 400 millones de dólares, donado por el gobierno de Catar. El avión, originalmente construido como Boeing Business Jet para la familia real catarí, fue modificado por L3Harris Technologies con comunicaciones seguras, protección electrónica y estándares de seguridad nuclear, bajo la designación provisional VC-25B Bridge.
El 19 de junio de 2026, el presidente Donald Trump presentó oficialmente el avión en la Base Conjunta Andrews, descendiendo por la escalerilla ante el personal de la Fuerza Aérea reunido. El avión abandonó el tradicional azul celeste diseñado por Loewy en 1962 a favor de una librea más oscura: un azul marino en el vientre con una franja roja, el sello presidencial junto a la puerta de embarque y una gran bandera americana en la cola.
La aceptación del avión no estuvo exenta de polémica: varios analistas cuestionaron las implicaciones éticas y constitucionales de aceptar un regalo de semejante valor de un gobierno extranjero, especialmente teniendo en cuenta que el avión está previsto que pase a una fundación de biblioteca presidencial cuando Trump abandone el cargo en 2029.
Ese mismo día, uno de los veteranos VC-25A —identificado por la cola 29000— realizó lo que la Casa Blanca describió como su «último viaje» como avión presidencial, tras casi 35 años de servicio que incluyeron la evacuación de George W. Bush el 11 de septiembre de 2001. El avión seguirá operando como parte de la flota de transporte aéreo ejecutivo, no será retirado definitivamente.
El futuro: los VC-25B definitivos
Los dos VC-25B que Boeing construye bajo contrato siguen su curso, con la primera entrega ahora proyectada para 2028. El presupuesto total del programa ronda los 4.000 millones de dólares, una cifra que generó polémica pública incluso antes de que el primer avión estuviera terminado.
Cuando finalmente entren en servicio, los VC-25B basados en el 747-8 Intercontinental serán los aviones presidenciales más grandes y avanzados de la historia: 76,3 metros de longitud, 68,4 metros de envergadura, propulsados por cuatro motores General Electric GEnx-2B. Hasta entonces, el avión donado por Catar — y los veteranos VC-25A que aún quedan en servicio — seguirán cumpliendo la misión.
Dónde ver los antiguos Air Force One
Los aviones que han servido como Air Force One a lo largo de la historia se conservan como piezas de museo en distintos puntos de Estados Unidos. El Museo Nacional de la Fuerza Aérea de EE.UU. en la Base Aérea Wright-Patterson, Ohio, exhibe el Sacred Cow, el Independence, el Columbine III y el SAM 26000. El Museo del Vuelo de Seattle conserva un antiguo VC-137B, y la Biblioteca Presidencial Ronald Reagan exhibe el Boeing 707 que sirvió como Air Force One en los años 80.
En resumen
El Air Force One nació como un simple indicativo de radio para evitar confusiones de tráfico aéreo en 1954 y se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del poder presidencial americano, con una identidad visual diseñada por Raymond Loewy en 1962 que ha sobrevivido más de sesenta años. Los actuales VC-25A, en servicio desde 1990, están siendo sustituidos por una nueva generación de Boeing 747-8 cuya entrega lleva años de retraso, lo que ha obligado en 2026 a una solución provisional sin precedentes: un avión de lujo donado por Catar convertido a toda velocidad en el avión presidencial más nuevo de la historia.
Si te interesan los grandes hitos de la historia de la aviación: El Boeing 747: historia del Jumbo, El 747 que transportaba el transbordador espacial y Pan American Airways: historia y glamour.
¿Quieres descubrir desde dentro cómo funciona la cabina de un avión comercial como el que ha dado origen al nuevo Air Force One? Reserva tu sesión en el simulador Boeing 737 de BCN Sim Center, o descubre todas nuestras experiencias de vuelo.

