¿Qué pasa cuando un avión pierde un motor en pleno vuelo?

¿Qué pasa cuando un avión pierde un motor en pleno vuelo? La imagen mental que aparece es casi siempre la misma — el avión en caída libre, alarmas sonando, el caos total. Es una de las preguntas que más circula entre los pasajeros con miedo a volar. La realidad es radicalmente diferente, y entenderla puede cambiar para siempre tu percepción de la seguridad aérea.
Los aviones están diseñados para volar con un solo motor
Este es el punto de partida que lo cambia todo. Los aviones comerciales modernos no están diseñados para volar con dos motores y sobrevivir si uno falla. Están diseñados específicamente para operar con normalidad con un solo motor activo.
Cada motor de un avión comercial es capaz, por sí solo, de mantener el avión en vuelo nivelado, realizar una subida controlada y ejecutar un aterrizaje seguro. No a la misma velocidad ni con el mismo rendimiento que con dos motores, pero sí con total seguridad operativa.
Esta capacidad no es opcional ni es una casualidad del diseño. Es un requisito obligatorio de certificación. Antes de que cualquier avión comercial reciba autorización para transportar pasajeros, debe demostrar ante las autoridades aeronáuticas — la EASA en Europa, la FAA en Estados Unidos — que puede operar de forma segura con un solo motor en todas las fases del vuelo, incluyendo el despegue, la fase más exigente.
¿Con qué frecuencia falla un motor?
Antes de entrar en el procedimiento, conviene poner el riesgo en perspectiva. Los motores modernos de aviación comercial son extraordinariamente fiables. La tasa de fallos en vuelo de los motores turbofán actuales se sitúa en torno a 0,02 por cada 100.000 horas de vuelo — es decir, un fallo catastrófico en aproximadamente 5 millones de horas de operación.
Para que te hagas una idea: un avión comercial vuela unas 3.000-4.000 horas al año. Eso significa que, estadísticamente, un motor concreto podría volar más de mil años antes de experimentar un fallo grave.
Los fallos que sí ocurren con mayor frecuencia son menores — señales de aviso, lecturas anómalas, vibraciones — y en la mayoría de casos el motor se apaga preventivamente por decisión de los pilotos, no porque haya dejado de funcionar de forma brusca.
¿Qué sienten los pasajeros cuando falla un motor?
Aquí hay una sorpresa para la mayoría de pasajeros: en muchos casos, no sienten nada. O muy poco.
Cuando un motor falla o es apagado preventivamente en crucero, la diferencia de empuje se compensa de inmediato con los sistemas automáticos del avión. El piloto automático ajusta la actitud, el timón de dirección compensa la asimetría y, en cuestión de segundos, el avión sigue volando con normalidad aparente para los pasajeros.
Lo que puede notarse es una ligera vibración si el fallo es brusco, o un cambio en el sonido — el característico zumbido del motor desaparece de uno de los lados. En algunos casos, los pasajeros no se enteran hasta que el comandante informa por megafonía, cosa que suele ocurrir cuando el avión ya está encaminado hacia el aeropuerto de destino alternativo o ya está en final de pista.
¿Qué hacen los pilotos?
Los pilotos tienen un protocolo específico, memorizado y practicado regularmente, para cada tipo de fallo de motor. Se llama Engine Failure Checklist y se ejecuta de forma sistemática siguiendo los pasos exactos que marca el manual de operaciones de cada aeronave.
El proceso, resumido, es el siguiente:
Identificar — El primer paso es confirmar qué motor ha fallado. Hay un dicho en aviación: «identify before you rectify» (identifica antes de actuar). Los pilotos verifican que están apagando el motor correcto antes de hacer nada irreversible.
Contener — Se ejecutan las acciones de memoria inmediatas: throttle al mínimo en el motor afectado, apagado del combustible si es necesario, activación de los extintores si hay indicio de fuego.
Comunicar — El comandante informa a la tripulación de cabina y, cuando procede, a los pasajeros. Se declara MAYDAY o PAN-PAN ante el control aéreo dependiendo de la urgencia de la situación.
Planificar el aterrizaje — Con un solo motor, el avión puede descender y aterrizar normalmente. Los pilotos seleccionan el aeropuerto más adecuado, que puede ser el de destino original o un aeropuerto alternativo, y preparan el aterrizaje con la checklist de motor inoperativo.
Todo este proceso, en manos de una tripulación entrenada, se completa en cuestión de minutos y con total control de la situación.
¿Y si fallan los dos motores?
Es un escenario extraordinariamente improbable, pero también está previsto. El caso más famoso es el del Vuelo US Airways 1549 en enero de 2009, cuando el capitán Chesley Sullenberger amerizó con éxito en el río Hudson de Nueva York después de que ambos motores fueran inutilizados por una bandada de pájaros. Los 155 ocupantes sobrevivieron.
Otro caso célebre es el del Vuelo Air Transat 236 en 2001, cuando un Airbus A330 quedó sin combustible sobre el Atlántico y planeó durante 19 minutos hasta aterrizar en las Azores. Sin un solo motor activo.
¿Cómo es posible? Los aviones planean. Un Airbus A320 sin motores tiene una razón de planeo de aproximadamente 17:1 — por cada kilómetro de altitud que pierde, avanza 17 kilómetros horizontalmente. A 10.000 metros de altitud, un avión sin motores puede recorrer unos 170 kilómetros antes de tocar tierra. Tiempo más que suficiente para localizar un aeropuerto y preparar un aterrizaje de emergencia.
¿Por qué los pilotos practican esto en simulador?
La respuesta es simple: porque la práctica sistemática en simulador es lo que hace posible que los pilotos gestionen estas situaciones con la calma y precisión que has leído en los párrafos anteriores.
Un fallo de motor en vuelo real es un evento de alta carga cognitiva. El ruido, las alarmas, la asimetría del avión, la presión del tiempo — todo ocurre a la vez. Un piloto que ha ejecutado ese procedimiento decenas de veces en simulador lo gestiona de forma casi automática, liberando capacidad mental para tomar las decisiones estratégicas importantes.
Por eso los pilotos comerciales están obligados por la regulación aeronáutica a realizar sesiones periódicas en simulador — cada seis meses para los pilotos de línea — donde practican exactamente estas situaciones: fallos de motor en despegue, en crucero, aproximaciones con un motor, aterrizajes de emergencia.
El simulador es donde se entrena lo que no puedes practicar en un avión real con pasajeros.
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En BCN Sim Center puedes experimentarlo en primera persona. Nuestros instructores pueden configurar un fallo de motor en cualquier fase del vuelo — en el despegue, en crucero, en la aproximación final — y guiarte paso a paso por el procedimiento real que ejecutaría una tripulación profesional.
No es solo una experiencia entretenida: es entender desde dentro por qué la aviación comercial es el medio de transporte más seguro del mundo.
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En resumen
- Los aviones comerciales están certificados para volar con seguridad con un solo motor.
- Los fallos de motor son extremadamente raros gracias a la fiabilidad de los motores modernos.
- Los pasajeros frecuentemente no notan nada cuando un motor falla en crucero.
- Los pilotos tienen protocolos específicos y practicados para gestionar estas situaciones.
- Incluso sin motores, un avión puede planear durante kilómetros hasta un aterrizaje seguro.
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